Bien, creo que el concepto de
Amor jamás claro ha de estar, o bien uno mismo es el encargado de reinventar una definición para dicha palabra y sentimiento, entre muchas otras cosas que es ésta misma y puede significar.
En cuanto a enamoramiento... Según lo que en las películas, ajenas experiencias personales y lo que suelo oír y observar día a día podría atreverme a confesar que jamás me he enamorado. Pero lo que me lleva a creer en que si lo he hecho es la constante confianza que mantengo con mis sentimientos y decir que no me he enamorado sería una especie de rechazo hacia estos y un tanto difícil decirlo ya que detrás de dicha confesión siempre habrán experiencias personales que involucran, como en todas las relaciones amorosas, momentos que decido guardar y que recuerdo como la fecha en que alcancé algo que subjetivamente llamo
Felicidad y pués claro ese sentimiento de vacío luego de una
desilución. Pero lo que para mi es realmente cierto es que estos son obstáculos que debemos derribar, a veces extensas y difíciles etapas que se deben superar.
La vida para mi siempre ha sido vista como un péndulo, el cual se mueve de un lugar a otro... En un extremo encontramos el sufrimiento, la tristeza y ciertos sentimientos un tanto relacionados, pero en el otro extremo podremos sentir alegría e inventar nuestras propias experiencias y relacionar sentimientos asociados con un propio concepto de felicidad. El péndulo suele moverse de un lugar a otro, éste se encuentra en constante movimiento, al igual que nuestra vida... Lo único permanante en ella es el cambio. Por lo tanto debemos aceptar cada uno de esos extremos, tratar de encontrar el punto medio, buscar el equilibrio. Extraer todo lo bueno que veamos de lo malo. A veces perder el equilibrio por amor lleva a una vida equilibrada, pero depende de cada uno.
Sucede que hace unos días en una presentación de un libro de poesía en Santiago, en medio de una conversación surgió una frase común, quizás no dicha con la cuota de veracidad necesaria, pero golpeó fuertemente mi cabeza y corazón al punto de formularme nuevamente la pregunta de qué significa realmente enamorarse, si sucede realmente una vez en la vida... o cada día. Hallé una respuesta tan rápido como pude, entre pensamientos, sensaciones, sentimientos... Miradas ajenas y el alcohol que rodeaba el ambiente llegué a la conclusión de que me enamoro cada día, no sólo miro el amor como la búsqueda de una pareja, ni mucho menos un eterno compañero... A veces sin darnos cuenta nos enamoramos de las cosas, de sensaciones, de estaciones, de lugares, fechas, cosas... y personas. Y es ahí donde la subjetividad toma protagonismo y los estereotipos quedan fuera, porque contra los sentimientos es muy difícil luchar...
A diario me enamoro, de diferentes personas, de lugares, de hecho, a cada momento existe el desamor y vuelvo a enamorar no... creo en lo eterno, jamás he pensado en finales felices... quizá sea pesimista, prefiero llamarlo... realista.
Os dejo aquí el extracto de Osho, ¿Qué tan de acuerdo se puede estar con la siguiente descripción?:
"Pero la mente no sabe nada acerca de la eternidad. El corazón añora lo eterno, pero la mente continuamente interpreta los anhelos del corazón. Y la mente sólo conoce, o bien un amor vivido durante muy poco tiempo, o el amor vivido durante un poquito más de tiempo. Pero aunque el amor perviva un poco más, el miedo de que se acabe siempre estará ahí. Y tu miedo está justificado; se va a terminar. En realidad, durará más si no eres inteligente. Si eres muy, muy torpe y muy, muy poco inteligente te llevará mucho tiempo el darte cuenta de la futilidad de ese amor. Si eres muy inteligente se acabará rápido porque verás que no es gran cosa."
- Osho