08 marzo, 2012

Definición de amor

Es hielo abrasador, es fuego helado,
es herida que duele y no se siente,
es un soñado bien, un mal presente,
es un breve descanso muy cansado.
Es un descuido que nos da cuidado,
un cobarde con nombre de valiente,
un andar solitario entre la gente,
un amar solamente ser amado.
Es una libertad encarcelada,
que dura hasta el postrero paroxismo;
enfermedad que crece si es curada.
Éste es el niño Amor, éste es su abismo.
¿Mirad cuál amistad tendrá con nada
el que en todo es contrario de sí mismo!

Francisco Quevedo

Oda a la Hoja

Primero vino el árbol
Y de él las fuertes ramas
Cuna de la hermosa hoja
La de múltiples colores
La de suaves y cítricos aromas
Hoja, de diversas y maravillosas formas

En ellas abunda la belleza
Y en tu pequeña y santa arquitectura
Los dichosos colores reinan.

Querida hoja,
Tú, pequeña, extensa, perfecta y pura
Habitadora de la soledad
Primer ejemplo por mi conocido
Del ciclo vital
Oficialmente
Representante de la temporalidad universal.

Poseedora de nuestras estaciones
Y de cantidades de colores
Se presenta en un principio verde
Verde…
Luego rosado, anaranjado
Amarillo u otro tono sonrojado.
Mas debo confesar ¡Oh bendita hoja!
Que mi pecho se siente desgarrado
Cuando de una rama cuelgas agonizando
Porque el sol te ha transformado
En una hoja de diferentes tonos de dorado
Avisando a grito vivo que en unos días
Tu ciclo habrá acabado.

Estrangulación injustificada, justificación estrangulada

... Un vacío en mi corazón, un enorme agujero en mi estómago, algo parecido a lo que llamamos nauseas y un grito ensordecedor que mi cabeza atravesaba le dieron sentido a aquella inquietud, su nombre en mi mente ya estaba más que justificado. Me senté en la cama, tomé aliento y entonces un lagrima rodó por mi mejilla.


Así comenzó uno de mis días del mes alcohólico conocido por Septiembre, fresco, liviano, lleno de vida. Los presentimientos me abordan cada semestre. Borrosos recuerdos, inertes sonrisas, notar el paso del tiempo son cosas que rondan por mi cabeza. Hace dos meses sensaciones venían y dudas acerca del bien estar de compañeros de vida que no veía hace años me aquejaban cada noche, decidí establecer una fecha y llevar acabo una junta. Sentía que durante esos días podía marcharme así que quería verlos en caso de cualquier cosa, cuando ya había cubierto con solicitudes el muro de cada uno de mis amigos dije hacia mis adentros "Para pronto no lamentarnos tanto", refiriéndome al paso del tiempo, ya habían transcurrido 2 años aproximadamente y necesitaba saber de ellos. 


Mi entusiasmo era evidente, pese a la poca cercanía que tenía con uno de los muchachos pero aún así quería verlo y saber de él. Convivimos dentro de un estrecho salón durante cuatro años y supongo que no pude evitar estrechar fuertes lazos con la mayoría, aunque con él fuese diferente cada vez que lo veía pronunciaba un silencioso te quiero y cuando se marchaba le deseaba profundamente lo mejor.


 Él siempre fue un joven aventurero, pero callado, y en sus ojos aún se asomaba algo de inocencia y temor, cuando a mi lado pasaba olía a melancolía y aunque trataba de comprender el porqué siempre me mantuve distante, las intenciones estaban pero las acciones se difuminaban en el aire, las oportunidades iban, venían, y se marchaban a cada instante.


Cuando tenía nueve años compartí con el una fruta, conversaciones superfluas y tiernas sonrisas. Una noche cambió todo, creo que por ahí partió el impacto de su existencia en mi vida. Entre globos y balones, música, gritos de euforia y alegría algo se fue de sus manos, ¿Ira hasta mi presente injustificada? ¿Emoción competitiva? Supe que era mayor y supe también que por mi venía, fui testigo de su fuerza al intentar quitar mi vida. Recuerdo que perdí el conocimiento al caer producto de un empujón suyo, al despertar de este aún recuerdo las luces oscilantes ya la vez la oscuridad propia de un callejón sin salida. No estaba solo, eso es cierto, sus "secuaces" tomaron mis extremidades riendo, luchando contra una niña. Aún siento sus manos apretujando mi cuello, el chirrido de mis dientes, gritos que nunca se oyeron y la lucha constante entre esta vida y mi muerte, aun siento como bajan las lágrimas provenientes de aquel infierno, la presión en mi cráneo, el dolor de mis huesos. Nunca he suspirado como aquel entonces, luego de que decidió soltarme cuando quedé nuevamente inconsciente. ¿Habrán sido minutos de tortura que parecieron eternidad o mi esfuerzo por aferrarme a los recuerdos de mi corta vida me volvieron segundos inmortal?. No sé que fue lo que pasó, no sé por que razón. En seguida, con mi voz pausada y cortes sin saliva, corrí a contárselo a un adulto, pero nadie me creyó. Me sentí tan triste, incomprendida, descolocada, desprotegida y a solas en el mundo que recuerdo como maldije ese lugar, ese momento y a esas personas que jamás creyeron, para ellos solo fueron solo palabras y rieron, pues es cierto, a veces se las lleva el viento.

Aun recuerdo cuando me ofreció disculpas pero jamás entregando algún tipo de justificación, también recuerdo la paz que sentí al perdonarlo y la tristeza por él al perder comunicación. Cuando pasaba a su lado sentía su enorme vergüenza y aun me pregunto por qué, dicen que hay veces que es mejor callar todo o dejarlo para después, personalmente hoy me arrepiento bastante pero no hay más que hacer.

Antes de partir por fruta a una feria cercana a mi casa lo encontré en el camino, para ese entonces el tema del fallido intento de homicidio estaba bastante adormecido, recuerdo su sonrisa y un dulce destello en sus ojos,  fui precavida al abrazarlo. Lo saludé distante y algo cariñosa con miradas pero expresando que lo había perdonado, nuestra relación fue basada en gestos pero no tenía tiempo para cambiarlo. Me despedí y marché diciendo en tono más fuerte a la distancia -¡Te espero el sábado!-, el sólo contestó con una enorme sonrisa y dimos el asunto por terminado.

Aun no comprendía que era lo que sucedía y es por ello que mis lagrimas no cesaban. Recuerdo que aún faltaban algunos minutos para que fueran las ocho de la mañana y unas de mis tantas inquietudes, las cuales no comprendo me despertaron, esas inquietudes que me visitan entre sueños, un gran signo de interrogación, un presentimiento que me hizo despertar antes de la hora acordada. El teléfono sonaba y yo no quería hablar con alguien, así que espere que unos de mis padres despertara y se animara a contestar, mi madre fue quien atendió, y solo por curiosidad me puse a escuchar la conversación, no oía bien lo que decía  así que le pregunte que ocurría, no oí respuesta, entonces supe que lloraba, hablaba con Serena, una de sus amigas. Y no se porque el nombre de mi casi homicida cruzo por mi mente, no le tomé importancia, de hecho lo cuestioné solo un momento, y seguí atenta a lo que sucedía, pregunte de nuevo - ¡Qué ocurre!-. Oí unos pasos y la puerta de mi cuarto se abrió, mi madre ingresa sollozando y me informa diciendo - Hija, Claudio falleció.

... Un vacío en mi corazón, un enorme agujero en mi estómago, algo parecido a lo que llamamos nauseas y un grito ensordecedor que mi cabeza atravesaba le dieron sentido a aquella inquietud, su nombre en mi mente ya estaba más que justificado. Me senté en la cama, tomé aliento y entonces un lagrima rodó por mi mejilla. Así es, aquel muchacho que intentó enviarme hacia lo eterno tomó una soga y apagó la luz de su vida, se hizo a un lado quedó aparte. No sé donde está, nadie lo sabe. Aun no comprendo que es lo que sucede y es por ello que mis lagrimas no han cesado. He tenido días negros y melancólicos, al parecer las nauseas y los ahogos en llanto ya no son algo extraño para mi. Claudio ha dejado este mundo, tomó decisiones apresuradas y no entiendo cómo y porque me arrepiento tanto el no haber estado allí para ayudarlo.








Lo Fatal

Dichoso el árbol que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura, porque ésa ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.

Ser, y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,
y el temor de haber sido y un futuro terror...
Y el espanto seguro de estar mañana muerto,
y sufrir por la vida y por la sombra y por

lo que no conocemos y apenas sospechamos
y la carne que tienta con sus frescos racimos,
y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos,
¡y no saber adónde vamos,
ni de donde venimos!...


Rubén Dario

Poema XVII; Extracto.

Tus ojos se vuelven profundos cuando con ellos logro comunicar,
Con su color marrón generoso se me hacen dulces, serenos, tiernos
Y a la vez de enemistad...
Cada día me sabes diferente,
Cada día te extraño más...
Amargo, salado… ¿agrio?
No sé cómo a diario sabrás…
Es por ello que me reto a probarte cada día
Porque no sé qué sustancia venenosa entregarás.

Me pregunto si es que tú me quieres, me pregunto si algún día en mí pensarás.
Te extraño y quiero de manera diferente cada segundo.
Este sentimiento me sabe de a poco, poco a poco a eternidad.

Ruptura

Por un momento el desvanecimiento fue mi más profundo deseo, experimenté unos cambios no extraños, pero que para  tantos parece incoherente y tan desagradable como disco rayado, di unos cuantos pasos en el callejon de la ira y la rabia, conduciéndome hacia la tristeza una calle con salida, como siempre... Pasé de mi rutina musical.. al aqui poco frecuente sonido de la lluvia, el que gran parte del mundo asimila con la palabra melancolía y sentimental. Hubo un cambio de lucidez necesaria a sentimientos confusos... esos que inundan el alma Oh! malditos dilemas que desgarran mi mundo. Dí un brinco desde la compañía de muchos y sentirme vacía... hasta la bendita soledad que anhelaba hace días. Me vencieron en un estúpido juego al que a diario me enfrento. Amé y odié a un mismo sujeto, el obscuro enemigo que mi corazón roe. En mi mente se insertó nuevamente el concepto de amor pasajero, y es así como acaba y comienza otro de mis días. Tus recuerdos caen como las hojas en otoño, y son pisoteados, como siempre, de forma descuidada y fria. Anestesiada un poco y con el corazón desbocado tanteando la cama en busca de suavidad lo único que quería era descansar. Me sumergí en un sueño extraño, como muchos. Y desperté solo hace un rato, desorientada, con la noticia que hace ya casi tres días unos cuantos esperaban. Me confundo con el bien... me confundo con el mal, pero después de todo estas... solo categorias humanas serán, no quiero reír, no puedo llorar... me pregunto desanimada, ¿En dónde estarás?...

Viaje mítico y sus etapas

Hola. Hace un rato, en busca de algunos escritos que creía haber perdido, encontré cierta información, entre mis tantos apuntes acerca del viaje mítico, me pareció interesante compartirlos en la red. Debo decir que fueron apuntes tomados por mi persona durante algunas clases de 2011. Probablemente no estén muy completos pero es una especie o intento de resumen que espero sean de utilidad para quien lo lea. 

El Viaje Mítico:
- Es la misión del héroe.
- Simboliza un viaje al interior.
- A travé de este, el héroe, quien había olvidado sus problemas, los recuerda y resuelve.
- El viaje termina sólo cuando vuelve (Debe compartir su saber).

I. La Partida

1) La llamada a la aventura: Algo inconsciente aflora o llega a lo consciente. Es una suerte de carencia que se debe solucionar.
2) La negativa al llamado (Neurósis):  Gente que no acoge el llamado, son traumas o nagativas al llamado. Esta gente vive en "Su propio mundo" y a la vez este se vuelve ajeno.
3) La ayuda sobrenatural: Se manifiesta o lleva a cabo por quienes acogen la llamada, el héroe se encuentra en posesión de todas sus facultades conscientes y sentidos, y a la vez en una estrecha relación con el inconsciente y dependiendo de como lo maneje el héroe tendrá éxito o fracasará.
4) El cruce del primer umbral: Último límite de la consciencia.
5) El vientre de la ballena: Etapa de silencio interior, especie de muerte necesaria para el renacimiento del héroe.

II. LA INICIACIÓN
1) Camino de pruebas: La debilidad del héroe se manifiesta, éste se enfrenta a lo que ha negado, su opuesto. Debe vencerse a sí mismo aceptando a su "Otro yo".
2) Encuentro con la Diosa: El héroe se encuentra con la Diosa madre del mundo y se produce una especie de matrimonio místico. De acuerdo a esto el hombre deja esta dicotomía de lo bueno y malo, acepta esta dualidad y comunión con la naturaleza, lo que da vida y muerte. Hace que el héroe no clasifique las cosas.
*Metáfora de Conocimiento*.
3) La mujer como tentación: Se produce un encantamiento, que deja al héroe en una etapa. Éste se convierte en su propio enemigo, lo peor que podría haber sido. Un símbolo puede ser también de apego.
4) Reconciliación con el padre: Padre, creador y quien pone orden. El hombre suele comprender pero no aceptarlo, debe hacerlo, debe aceptar la voluntad de Dios.
5) La apoteósis: Busca unir lo temporal y eterno, se superan. Es el recuerdo difuso de la perfección, pérdida del paraíso. Lleva al Nirvana. La apoteósis, figura andrógena, completa y perfecta unión entre padre, madre y héroe.
6) La gracia última: Nos lleva al silencio inicial, ¡el silencio mismo! antes de la creación, a través de éste llega a la nada, al vacío.
*El Héroe debe renunciar a ciertas cosas, de lo contrario no puede evolucionar*.

III. EL REGRESO
1) La negativa: El héroe debe despojarse de todo, pero debe volver a donde la gente no está dispuesta a renunciar(?). Debe volver, de lo contrario el viaje mítico no ha sido realizado.
2) La huída mágica: Ayuda sobrenatural. Los seres mágicos simpatizan con el héroe y deciden ayudarlo.
3) Rescate del mundo exterior: El héroe no quiere o no puede volver, y el mundo exterior lo rescata.
4) El cruce del umbral de regreso: El mundo está dividido entre lo celeste y terreno. Y existe un paso costoso y doloroso entre ellos.
5) Posesión de los dos mundos: El héroe es dueño de ambos mundos, y éstos no lo contaminan.
6) La libertad para vivir: El héroe vive en concordancia con la voluntad universal y la visión de dos mundos. Éste no teme porque sabe quién es.

Principales agradecimientos a las docentes Loreto Cantillana y Julia Guzmán por compartir sus conocimientos. 
Reiteradamente espero que estos apuntes hayan sido de su agrado para "x" utilidad.

Kim Barriga

Espasmo

Está bien, no mentiré. Me encuentro en medio de esas situaciones que generan tristeza y no se me ocurre mucho que hacer. Luego de cada suceso que catalogo como malo he conseguido obtener algo similar al bien, sonreír cuando lo sienta, llorar cuando lo quiera y actuar luego de pensar... pero no tanto, de lo contrario no actúo como espero o simplemente no lo hago, y lamentable o favorablemente, no controlo el tiempo y las oportunidades han de pasar.
Gran parte del tiempo creo haber superado ciertas estapas del pasado, pero noto que no, quizás son heridas que permanecen frescas o simplemente ignoradas como cambios en esta vida que producen hedor. Hay días en que me recuesto en recuerdos y suavizo el dolor, hay otras en que lágrimas suelto y me sumerjo en horror. No entiendo como funciona todo últimamente, no me comprendo, ¿Es que acaso soy yo? Solía desconocerme hasta hace ya un tiempo y, sinceramente hoy... hoy me causa molestia, dolor. Hay un amor que recuerdo, otro que hirió... Hay uno al que veo como algo bueno... pero no estoy preparada para recibir tanto amor. Caigo en cursilerias y vulgaridades. Desfallezco con recuerdos. Me enamoro de lugares. Hoy me siento incómoda y entristecida. Me siento ilógica y decaída. Pocos me sacan sonrisas. Con pocos me siento realmente a gusto. No sé si me acostumbré al sufrimiento, o no tolero ser por mucho tiempo feliz. Siempre que algo anda bien caigo en la desesperación, hay sospecha e incertidumbre. Gran porción de preocupación. Busco respuestas y sensaciones, amo a personas y escribo canciones. Lanzo ideas al aire para que vayan en busca de un lugar donde posarse. Busco la verdad, belleza, el arte... La sencillez de la vida, naturaleza, busco amistad, amor, tranquilidad y ante todo paciencia. No quisiera caer en mediocridad, en falsedad... ni en apariencias. No quiero imitar ni sufrir con torpezas. Desvivir por algo en esta vida, alguien con quien matar el ritmo del agridulce paso de los días. Quiero paciencia, quiero dolor, espero alegrías y extraño el amor. Quiero pequeñas dosis de todo. Pero aún así no quisiera abandonar mi actual estado de confusión.