En diversas ocasiones me he preguntado que es y/o será lo que el resto piensa e incluso he puesto en duda el acto de pensar en un reducido grupo de seres humanos. Lo cierto es que todos tenemos la facultad de hacerlo, de hecho pensamos todo el tiempo, incluso cuando no lo creemos. Debemos cultivar nuestra mente y conciencia al igual que nuestro cuerpo, ya que de la misma forma que los músculos cuando no se ejercitan, se atrofian.
Es increíble como un sin fin de ideas y recuerdos atraviesan nuestra mente. Además de notar hasta que punto podemos controlarlo. Me causa gracia, a la vez, la forma en que individualmente nos afecta el que pensarán de nosotros y como nos torturamos con prejuicios, comentarios ajenos y recuerdos. No puedo dejar de mencionar esas ideas extrañas de las cuales hemos sentido vergüenza de nosotros mismos, otras que nos causan sonrisas con solo recordarlas junto a esos planes macabros jamás llevados a cabo.
Pero hay algo más con lo que debemos lidiar desde tiempos remotos, aparte de todas las cosas con las que debemos y queremos cargar durante nuestra vida. Ha llevado a confundirnos hasta el punto de volvernos idiotas, hacer locuras, querer cometer suicidio entre muchas otras. Han llegado a trizar el cristal de nuestras vidas, somos frágiles y a través de ellos y la muerte lo notamos, experimentamos algo más que lo cognitivo que es cierto, puede llevarnos a todas las respuestas de la vida pero que sin el toque de lo que hablo, sentimientos, nos tardaríamos demasiado. Entre ellos figura el amor, tema recurrente y al parecer inagotable. Da y quita vidas, endulza los días, apaga sonrisas, deja heridas y recuerdos imborrables y aunque lo único que queremos al perderlo es cerrar los ojos y no despertar jamás no podemos, pues a ratos desfallecemos en vida.
¿Como es posible enamorarse? Querer padecer todo el sufrimiento de otro ser a cambio de su felicidad. Que bellos ha de ser, que loco también pero bello al fin y al cabo, ¿no? No creía en ello hasta que lo viví. Pero que extraño debe ser (para mi lo es) enamorarse de alguien a quien a penas conoces, es decir, me pasó… aun me pasa. Supongo que me mantengo fija a ese extraño ser por lo mismo, me encanta lo difícil y desconocido, también lo diferente, él lo encarna a la perfección. Lo sigue todo lo que me hace sentir, lo ridícula que creo ser al padecer este tipo de amor del cual muchas veces reía no creyéndolo posible. Ah, olvidé mencionar que no es correspondido, lo que lo hace definitivamente algo por lo querrás luchar. Como cambian las expectativas cuando se viven cosas que antes solo de detenías a observar y comentar sin llevar a cabo un análisis que involucrara la práctica. Muchas veces he oído acerca de cuan masoquistas son las mujeres, yo no lo negaba pero me sentía excluida de esta antiquísima generalización, porque solía ser quien sentía pero callaba. De pronto conocí a este muchacho y todo cambió, bastó solo un año para no querer dejarlo y de un día a otro comencé a actuar diferente frente al amor, por lo que he notado disimulo bien pero llegó el punto en que ya no quise ocultarlo, y eso me asustó. Sentía, y aun es así, miedo de mí. El punto es que me he vuelto masoquista, y no creo que sea algo que solo experimenten las mujeres, quizás en mayor cantidad, pero sin duda involucra a hombres también. Se me hace tan difícil escribir sobre amor, sin embargo, parece ser lo único que hago. La confusión es sin duda algo que define mi vida. Psicosis cocaínica y delirium tremens sin la necesidad de manipular drogas sino consumo de amor y desilusión, es lo que siento en el cuerpo. Cansancio, sueño, desinterés, todo gris, todo en el suelo, brote de ideas paranoides, delirio con gran agitación. Buscar comprensión a través de una canción. A causa de desamor creo que hoy ya no vivo, el hecho de que respires no significa que estas realmente vivo, no siento que mi corazón lata, ni creo sentir aquella sensación similar al vértigo. Algunos dicen “Calla, busca el equilibrio” pero sucede que al partir en su búsqueda me perdí y caí en el abismo.
No recuerdo que fue lo que escribí, no lo releeré. Publicaré bajo un impulso así como lo hice aquella vez, lanzaré palabras al olvido y luego veré que hacer. Existen amantes de la tranquilidad que viene después de saber que no puedes saberlo todo, yo aún no sé que hacer, aun me considero dueña de casi todo y casi nada, creo que así siempre a de ser. Amor no te vayas tan lejos, sufrimiento yo te alojaré. Sé que si quiero aquellas sensaciones de vuelta ese riesgo debo correr.
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