08 marzo, 2012
Ruptura
Por un momento el desvanecimiento fue mi más profundo deseo, experimenté unos cambios no extraños, pero que para tantos parece incoherente y tan desagradable como disco rayado, di unos cuantos pasos en el callejon de la ira y la rabia, conduciéndome hacia la tristeza una calle con salida, como siempre... Pasé de mi rutina musical.. al aqui poco frecuente sonido de la lluvia, el que gran parte del mundo asimila con la palabra melancolía y sentimental. Hubo un cambio de lucidez necesaria a sentimientos confusos... esos que inundan el alma Oh! malditos dilemas que desgarran mi mundo. Dí un brinco desde la compañía de muchos y sentirme vacía... hasta la bendita soledad que anhelaba hace días. Me vencieron en un estúpido juego al que a diario me enfrento. Amé y odié a un mismo sujeto, el obscuro enemigo que mi corazón roe. En mi mente se insertó nuevamente el concepto de amor pasajero, y es así como acaba y comienza otro de mis días. Tus recuerdos caen como las hojas en otoño, y son pisoteados, como siempre, de forma descuidada y fria. Anestesiada un poco y con el corazón desbocado tanteando la cama en busca de suavidad lo único que quería era descansar. Me sumergí en un sueño extraño, como muchos. Y desperté solo hace un rato, desorientada, con la noticia que hace ya casi tres días unos cuantos esperaban. Me confundo con el bien... me confundo con el mal, pero después de todo estas... solo categorias humanas serán, no quiero reír, no puedo llorar... me pregunto desanimada, ¿En dónde estarás?...
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